jueves, 31 de mayo de 2007

OJIGI


El ojigi es el término japonés de la famosa “Inclinación” o saludo del protocolo Japonés, que es uno de los rasgos más característicos de esta cultura. Por lo visto eso de darse la mano, chocar esos cinco, abrazarse o darse un beso no se estila en el pais del sol naciente. Así que un curso inicial de protocolo no nos viene mal.

La reverencia (inclinación) que hacen para saludar, puede darnos una pista sobre la importancia de la persona saludada. Cuanto mayor es la reverencia y de mayor duración, mayor es la importancia de la persona a la que se saluda.

Según la posición que ocupa en la jerarquía con respecto a nosotros así debe ajustarse el ángulo de inclinación, la duración y la actitud.

En un ambiente informal bastaría con una inclinación de unos 15º y con personas con las cuales no tenemos mucha distancia jerárquica, equivaldría a un “hola que tal”. Si es una situación formal o es un superior, el ángulo debería llegar a los 45º, al menos en el primer encuentro, ya que en ocasiones posteriores puede reducirse un tanto. También existe una inclinación de unos 30º para decir gracias o despedirnos “Gracias por todo”.

Los hombres deben llevar las manos a sus costados, más o menos a las costuras del pantalón, juntando los talones. Las mujeres desplazan las manos hasta situarlos casi en la parte frontal de los muslos.

La inclinación siempre toma como eje de giro la cintura. El tronco y la cabeza, alineados, bajan al unísono, la espalda recta, nunca combada. La mirada se mantiene en el suelo. Mantener el contacto visual se considera una forma de desafío o insolencia, falta de humildad y descortesía (así que ojo con esto!!!).

Es de mal gusto, que cuando una persona suba la cabeza, se dé cuenta que el otro ya lo hizo, por eso a veces se observa a la gente haciendo la reverencia en varias oportunidades.

Por último comentar que la inclinación puede llegar hasta los 90º, pero por lo que se esto se reserva solo a la alta jerarquía como el emperador o un Dios o Diosa (Angelina Jolie por ejemplo).

Cuando un grupo de personas habla entre sí, es normal que se guarde una distancia prudencial, no como aquí que cualquier tipo te soba cada vez que te quiere comentar algo.

Entre otras cosas curiosas también os comento que la moral pública es muy importante, por eso a nadie se le ocurre sonarse la nariz con ruido, comer caminando en la calle, o besar a su pareja.

Pero esto son otras cosas que se pueden explicar más adelante en próximos cursos de protocolo Japonés.

ベンハミン

2 comentarios:

マヌエル dijo...

Supongo que el texto de la entrada es una fidedigna traducción de los textos en nihongo del panel explicativo, desu ne?

Si ellos con el emperador se doblan 90º, yo, ante a la prota de "Hana Yori Dango" (Inoue Mao, kawaiiii!), me beso la punta de los pies con el escorzo. :)

ベンハミン dijo...

Por supuesto que sí es una traducción literal. (Solo espero que nadie lo traduzca y resulte ser un tratado quiropráctico o algo así...)